La vida en diamantes brutos

El título lo dice todo.

sábado, mayo 24, 2008

11

Me inquieta pensar en lo mucho que llorará mi madre cuando me vaya de casa, en lo mucho que lloraré cuando me vaya de casa.

Joya









sábado, febrero 09, 2008

10

La humildad consiste en ver las cosas a cámara lenta.

Joya









jueves, octubre 18, 2007

9

Hoy estuve en un bar.
Estuve en el mejor bar del mundo.

Estuve en un bar
donde el vino sabia mejor,
estuve en un bar
donde el cristal sonaba mejor.

Hoy estuve en uno de esos sitios...
Los sitios que idealiza el cine,
El sitio al que quieren parecerse todos los sitios.

Un sitio éste donde la palabra,
sobre todo "familiar"
cobra mayor sentido que en el diccionario.
Porque te sientes arropado, te sientes protegido...

Hoy estuve en el lugar donde el tabernero dejaba invadir su espacio.
Estuve donde se dejaba incluso dibujar, entre risas y sonrojado....

Estuve en el bar donde las mejores fiestas
ocurren cuando el cartel pone "cerrado".

Joya

Pd: en vísperas, al "Bistro"





domingo, septiembre 16, 2007

8

Ocho, infinito. Infinito, ocho.

Ocho, en cambio, o anteojos. Anteojos, ocho. Ocho, escalextric. Escalextric, ocho.

Gran hermano ha llegado, y con él, la "muestra" de España en el año 2007. No sé cómo se han atrevido a negar la humanidad de esos concursantes. Son todos auténticos. De los de verdad. A lo mejor aún no se han dado cuenta de que el estudio ahora no se cierne sobre las temerosas cabezas de los concursantes sino sobre la tranquilidad que supone ver todo un circo de este calibre como un mero espectador...

Quizás realmente nos haga gracia sólo porque es el mito de la caverna convertido en espectáculo mediatizado y manipulado... O quizás no, porque no nos hace ninguna gracia mirar al espejo y ver desde enfrente que todos vivimos en una caverna.

Una vez me propuse quedar al margen de todo el sistema imperante, separarme unos centímetros del engranaje (antaño yugo), y ver qué ocurría. De no ser porque detesto dormir fuera de una cama, aún pensaría que puedo cambiar mi mundo: tú mundo.

Joya



martes, julio 03, 2007

7

"Antes metías 100 pesetas, y sacabas 2 latas de refresco."

Aún recuerdo el momento en que la picaresca aún existía y todos podían defraudar a esos incansables autómatas que poblaban, en menor medida que ahora, algunos de los puntos de afluencia humana.

Aún recuerdo, ésto más vagamente, cuando en la ciudad había sitios donde pararse a pensar. Sitios sin duda tranquilos, en armonía con el karma, de anónimos y libres pensamientos. Es cuanto menos tortuoso el hecho de llegar a ese estadio donde la conjetura y el análisis se funden para finalmente musitar ¡BASTA!.

Y es que, pocos lugares o situaciones te acreditan para, con tranquilidad, echar por unos segundos la vista atrás y de nuevo darte cuenta de que eres un puzle que se monta y desmonta constantemente y de manera radical y arbitraria pero que, en cada una de esas billones de piezas que te componen, hay una parte de un todo llamado tú.

Al descubrir eso, al reflexionar y comprender el giro del universo; la fuente a cuyos pies te sentaste para pensar, se enciende (porque en el universo donde yo vivo, hasta las fuentes se encienden) comenzando con sutiles y certeras gotas a borrar todos y cada uno de esos pensamientos transcritos con tinta.

También te moja a ti, por lo que te vas.

Fin del pensamiento, comienzo de las vacaciones.

Joya




jueves, diciembre 07, 2006

6

Y de nuevo allí.

De nuevo mirando a ninguna parte, boca entreabierta y oídos sordos... siempre sordos.

Una mañana más, una tarde o noche más.
Qué más da. Nada parece que vaya a cambiar.

Más pasos, más sombras, más vida "antivida". Y nada parece que vaya a cambiar.

Eres como ese resto de pintura de ojos tras un merecido llanto, tras una noche quizá demasiado larga. Algo tienes claro...

Soñaste ya hace algún tiempo que el ascensor no se paraba en tu piso. Sentiste en alguna ocasión que realmente no sabías a dónde ibas.

Porque nada parece que vaya a cambiar.

Joya





martes, diciembre 05, 2006

5

Aunque me duela, debo admitir que la grandeza del amor es bien cierta.

El amor es un simple fallo eléctrico en nuestro sistema nervioso central. Su grandeza radica en cómo se apodera de nosotros aún cuando sabemos de su errónea naturaleza.

Quizás la verdadera magia sea también esa: la capacidad de destruir cualquier argumento empirista simplemente a través de un gesto.

El amor es poderoso... y su poder se esconde en la incapacidad total del ser humano para comprender realmente su grandeza.

Joya





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